viernes, 27 de enero de 2017


La vida de una persona adicta al sexo puede complicarse y tambalear, poco a poco, volviéndose un infierno: el 39 % rompe definitivamente con su pareja, el 28 % se contamina con enfermedades de transmisión sexual y el 17 % tiene problemas en su trabajo y casi siempre lo pierde. Se vuelve una compulsión que pierde todas las características de placer. Los síntomas no son evidentes, aparentemente, pues no hay evidencias como en las drogas psicotrópicas que dejan rastro en sangre o en la saliva.


A lo largo de la historia los hemos conocido como ninfómanas o sátiros y siempre han estado rodeados de un aura de misterio y misticismo que no existe. Los hipersexuales, como se les conoce ahora, padecen el mismo problema que un cocainómano o heroinómano y a la larga destruyen igualmente la vida de la persona adicta.
 “A veces llegan preguntándose qué les pasa para que no puedan tener relaciones de pareja normales. Llegan con ansia, con muchas preguntas y pocas respuestas. El sexo se convierte en una obsesión y sus actos sexuales en comportamientos compulsivos. Dejan de disfrutar del sexo para obsesionarse con la cantidad de sus encuentros sexuales” es la opinión contundente de José Bustamante, psicólogo clínico, experto en relaciones de pareja y sexología; y además asegura que estos pacientes están obsesionados por la cantidad y no por la calidad.
Esta obsesión está considerada como un trastorno mental según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el llamado DSM5, conocido en todo el planeta como la Biblia de los psiquiatras. Según las pautas de este manual se realiza una prueba básica, con la que se diagnostica el trastorno:
“Se trata de una terapia interdisciplinar“, explica el Dr.  Bustamante.  “A veces es obligatoria una ayuda farmacológica y entonces necesitan terapia psiquiátrica, pero a la vez es indispensable la terapia educativa sexual. Deben recuperar el sexo coherente. No es cuestión de eliminar el sexo de sus vidas sino de que ese sexo esté única y exclusivamente cuando deba estar. Es necesario que también puedan volver a enamorarse. Hay que recuperar la calidad en detrimento de la cantidad”.
Algunos opinan que Internet ha influido notablemente en la aparición cada vez más numerosa de estos “pacientes”, debido a la proliferación de las películas porno, los chats sexuales y el consumo sexual rápido y constante que han influenciado a los cibernautas que pululan en la red. El problema que cada vez se agudiza más, ya es motivo de preocupación de los especialistas.

miércoles, 25 de enero de 2017


Para cualquier mujer se trata de una sensación  placentera, distinta e inigualable, y cuando la mujer la experimenta, absolutamente liberada al placer y al goce, se convierte en una experiencia que puede superar al coito o a la masturbación. Ella recibirá caricias por todo su cuerpo que la estimulan muy poco a poco. Están hablando las manos y los labios de su amante. Cada beso, cada lamida, cada espacio de piel que recibe la presión del tacto de él, se estremece.


Algunos movimientos anuncian lo que llegara pronto. A veces, incluso, aunque no se sabe con total seguridad, se intuye el lugar en el que acabara la lengua. Los labios de él abandonan la boca ansiosa de ella y comienzan el delicioso camino con lentitud estudiada. Primero es la tersa piel del cuello la que recibe sus húmedos labios. Luego, los hombros. Las manos anticipan cada gesto y van por delante de los labios avanzando el camino. Primero acariciaron los hombros y ahora aprietan suavemente los pechos. Segundos después llega la boca de el para lamer los pezones erectos.
Las manos de ella acarician la cabeza  del amante, acompañando el ritmo de los besos. El está ahora en el comienzo del pubis, su lengua está llegando sinuosamente hasta el ombligo. Sus manos se adentran y rozan los glúteos y las piernas. Besa el monte de Venus, separándole las piernas y todo el cuerpo de él se introduce entre ellas. Las manos se agarran fuertemente de las nalgas y la lengua y los labios llegan a su destino. Sus gemidos sensuales son un anuncio. Ya los besos envuelven su vulva y la lengua profundiza entre sus pliegues íntimos.
 Se trata de un placer muy especial muy bien apreciado por muchas mujeres que encuentran en el sexo oral el mayor gozo sexual. Hay maneras de hacer más intensas estas deliciosas sensaciones de lamer la vulva y el clítoris:
  • Las yemas de los dedos juegan ensortijando el vello púbico, amasan los labios menores, juntándolos y besándolos lentamente.
  • La nariz se abre paso separando los labios, permitiendo que la lengua acaricie la vulva.
  • La barbilla, los labios y la nariz forman círculos para rozar la vulva y sus alrededores.
  • Los labios de la boca se unen a los labios de la vulva como si los besaran.
  • Un apasionado y autentico beso con lengua, mientras, al mismo tiempo, los dedos recorren la vulva.
  • Muy suavemente, mordisquear y chupar el clítoris.
  • Intentar agarrar el clítoris entre los labios, apresándolo y soltándolo varias veces.
  • Soplar suavemente sobre el sexo cuando está muy húmedo para provocar
  • Formar una U con la lengua y darle largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de la vagina.
  • Endurecer la lengua y jugar con ella en la entrada de la vagina y en el clítoris con leves golpecitos rítmicos.

viernes, 20 de enero de 2017


Les describimos algunas de las posturas sexuales clásicas, que se adoptan durante el ritual del Maithuna (es un término sánscrito utilizado en el tantra para denominar la unión sexual en un contexto ritual).


LA MUJER ARRIBA: Te sientas sobre el varón y pasas las piernas por detrás de la espalda de él. Esta posición facilita que Shakti (la diosa mujer) permanezca activa y sea la que dirige el ritmo, previniendo así los movimientos bruscos que suelen desencadenarse cuando es el hombre quien tiene el control sobre la actividad. Por otro lado facilita el orgasmo femenino. Permite que el hombre pueda estar receptivo, soltarse y entregarse plenamente a las sensaciones. Para llegar al éxtasis el hombre debe permanecer mucho tiempo unido a Shakti, impregnarse de su energía magnética, hasta que la divina vibración lo invada.
LA ALINEACION PERFECTA: La mujer se tumba sobre el hombre, con las piernas abiertas para facilitar la penetración. Una vez que el pene está bien insertado, ella aprieta las piernas para que los cuerpos de la pareja se superpongan en una alineación perfecta. La mujer puede entonces comenzar la estimulación frotando su cuerpo lateralmente y horizontalmente contra el de su pareja.
LA TIJERA: Ambos miembros de la pareja se acuestan boca arriba, con la pierna derecha de uno cruzada una sobre la izquierda de la otra y viceversa. Las piernas pueden estar apoyadas sobre el suelo o la cama. Es importante la relajación profunda que se logra y la expansión de la vibración a través de la contracción genital. Otra variante es que las piernas están en esta posición, pero ambos están sentados, la mujer sobre el hombre.
LA CUCHARA: La mujer esta acostada sobre un costado; delante esta su compañero que la penetra por detrás y mientras, puede acariciar sus pechos y otras partes de su cuerpo como el cuello, vientre y labios. También ella pude girar su cabeza y besarlo en la boca.
EL COLUMPIO: La mujer está sentada de espaldas sobre el hombre, controlando la profundidad de la penetración y el ritmo de la misma.
EL MOLINO: El movimiento de la mujer, sentada sobre su compañero, es de girar alrededor de su pareja, usando el pene como un eje central.
LA POSICION DEL ANDROMACA: El hombre esta tumbado sobre la espalda y su pareja se posiciona encima de él, en cuclillas, con el busto completamente erguido.

miércoles, 18 de enero de 2017

¿Sabías que puedes estimular a tu pareja con tus paredes internas vaginales? Las maestras Taoistas le dicen “tocar la flauta”



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